GRUPO DE ORACIÓN

Gripo de oracion. Maria
Los grupos de oración no son nada nuevo en la Iglesia. Estos nacieron después de la resurrección de Jesucristo cuando estaban reunidos los Apóstoles y 120 discípulos (Hch 1, 15), que “perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y de sus hermanos” (Hch.1, 14).
Cuando oramos juntos, en comunidad, los resultados son evidentemente muy positivos: la oración en grupo nos edifica y unifica porque compartimos una misma fe. Además no olvidemos que el Señor Jesús lo prometió, “Yo os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde estén dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 19-20).
Los grupos de oración son un signo de esperanza que nos ofrece Dios y de gran importancia tanto para la Iglesia como para el mundo de hoy. La importancia de los grupos de oración es pues evidente: nos enseñan a ser más responsables con la santidad personal y eclesial.
Los grupos de oración son indiscutiblemente una gracia de Dios dirigida a renovar en la Iglesia el gusto por la oración, a redescubrir el sentido de comunidad, a creer en la fuerza de la intercesión y de la alegre alabanza; incluso, los grupos de oración están llamados a convertirse en una nueva fuente de evangelización.

Nuestro Grupo de Oración cumple y se basa en estas 7 premisas:

1. Que el grupo de oración sea incluyente (su composición debe ser heterogénea), que en él se dé cabida a personas de toda condición socioeconómica. Un grupo de oración no es un grupo elitista conformado por personas selectas.

2. Un grupo de oración nunca ha de ser ajeno o paralelo a la vida parroquial.

3. La frecuencia de las reuniones puede ser semanal y la duración de cada encuentro de oración oscilar entre la media hora y los tres cuartos de hora, aunque este periodo de tiempo no es una camisa de fuerza.

4. Se pide la puntualidad; podría perjudicar ver llegar la gente a cuenta gotas una vez iniciada la oración.

5. Aunque un elemento importante de la oración en grupo es la espontaneidad de los participantes, en los encuentros de oración se le debe o se le puede dar cabida también a la oraciones oficiales de la Iglesia: Adoración al Santísimo, cantos, la liturgia de las horas, el santo rosario, el viacrucis (especialmente en cuaresma), novenas, etc. Además hay que tener en cuenta que estas oraciones se pueden integrar entre sí, obviamente, con un sano e inteligente criterio.

6. La oración, idealmente, ha ser ante el Santísimo; por tanto el grupo de oración se podrá reunir en la iglesia parroquial. Si no es posible, cualquier otro lugar, que favorezca el silencio y el recogimiento, se puede usar.

7. La oración en grupo no ha de ser algo sustitutivo ni de la oración personal ni de la misa (y menos aún de la misa de precepto) sino más bien un complemento.

ES MARÍA EL CAMINO MÁS CORTO AL SEÑOR JESÚS

Grupo de oracion fhofna martes